Historias de Navidad

 Dos emotivos relatos de Navidad que nos regalan David Cid y José David Vázquez Bóveda

 

Ourense, viernes 31 de diciembre de 2021.- Nuestros compañeros David Cid, vocal V de la Junta de Gobierno del COE de Ourense, y José David Vázquez Bóveda, secretario de la organización, nos han emocionado con los dos relatos que han escrito para los Especiales de Navidad del periódico Faro de Vigo los días 18 y 29 de diciembre.

Dos historias muy diferentes pero con una protagonista común: la enfermería. Bóveda también ha diseñado la preciosa ilustración de un corazón latiendo. Además de grandes enfermeros, parece que tienen una faceta artística que tenemos la suerte de disfrutar. ¡Muchas gracias y feliz año nuevo!

UNA HISTORIA DE NAVIDAD
David Cid

Es 24 de diciembre de 2021 en casa de Josefina. Toda su familia ha venido a cenar con ella. Sus 2 hijas y su hermana la han cuidado durante este duro año y , aunque no camina sin sus bastones, es capaz de ir desde la cama a un sofá orejero que tiene en su habitación. Esta noche la han traído en silla de ruedas hasta la mesa del salón que sus hijas y yernos han llenado de comida y bebida. Hay que celebrar que están todos juntos y sanos, pues se han hecho su PCR correspondiente, incluso los niños que corretean por toda la casa. Así pueden estar tranquilos y darse todos los abrazos que deseen.

Hace un año y medio Josefina se contagió de COVID, no sabe dónde ni cómo. Comenzó con un poco de tos y un pequeño mareo y acabó en una cama de UCI, donde permaneció durante casi 2 meses entubada. Unos celadores con EPIs de aislamiento la trasladaron a una cama de planta el 20 de diciembre donde estuvo sola… Muy sola.

La hermana de Josefina puso la mesa de la cena de Navidad, con el mejor mantel, los cubiertos de gala y unas copas que llevaban en la familia mucho tiempo y que sólo se usaban en ocasiones muy especiales. En la cabecera de la mesa no había silla porque era el lugar de su hermana y allí la situó, ataviada con un vestido verde y el collar preferido de su difunto marido.

Son casi las nueve de la noche y toda la familia está impaciente por empezar a cenar. Los niños de 3 y 6 años bien sentados cerca de sus padres por si hubiese que regañarles, los yernos empiezan a contar sus anécdotas del trabajo y las hijas de Josefina le preparan la cena a su madre, que debido a estar entubada tanto tiempo, le cuesta tragar alimentos sólidos. Es una de las secuelas que aún padece , además de una terrible parálisis de nervios faciales que le impide comunicarse, ya que sólo es capaz de mover la boca unos centímetros. Siempre parece que va a arrancar a hablar, pero no emite sonido alguno. Desde que volvió del hospital han intentado que mejore mediante logopedas y rehabilitación, pero la evolución ha sido casi nula.

"En la pantalla estaba Marta, su enfermera, su cuidadora durante las navidades pasadas, la que ataviada con un EPI puso en contacto a Josefina con su familia, la que fue su voz y su consuelo durante los largos días de aislamiento"

Una vez todo está dispuesto para comenzar el banquete, antes de que ninguno de los comensales toque alguno de los enormes langostinos que hay de primer plato, Josefina levanta lentamente el brazo y, con la mano temblorosa, señala el escritorio al lado de la televisión. Su hija mayor supo inmediatamente lo que quería, no hacía falta que se lo dijese. Encima del mueble había un ordenador portátil y con una alargadera lo puso encima de una mesa auxiliar al lado de Josefina, de tal modo que no tuviese que girar su cabeza para ver la pantalla. La hija menor lo encendió y conectó con un número de teléfono. Tardó 5 segundos en aparecer una cara sonriente y Josefina hizo un inmenso esfuerzo por mover su boca para devolver esa sonrisa, a la vez que unas lágrimas brotaron de sus ojos.

En la pantalla estaba Marta, su enfermera, su cuidadora durante las navidades pasadas, la que ataviada con un EPI puso en contacto a Josefina con su familia, la que fue su voz y su consuelo durante los largos días de aislamiento, la que le secó las lágrimas mientras veía en un móvil a sus nietos mandar besos y abrazos a su abuelita.

Marta era enfermera en la planta de infecciosos del hospital y , durante el ingreso de Josefina, se percató de la dificultad que iba a tener su paciente al no poder hablar, por lo que le enseñó a comunicarse con signos, muy rudimentarios pero eficaces. Al ver llorar a su antigua paciente, Marta tampoco pudo evitar soltar alguna lágrima mientras le decía lo guapa que estaba. Fue un momento muy emotivo para todos , incluso los niños, al ver emocionarse a su abuela , fueron a abrazarla con todas sus pequeñas fuerzas.

Después de un rato de divertidos recuerdos, Marta se despidió de todos agradeciendo que se acordase de ella en Nochebuena, deseándoles unas felices Navidades. Entonces, y como si su brazo recobrase la fuerza de antaño, Josefina llevó su dedo índice hacia su pecho, señalando el corazón, y Marta hizo lo mismo en la pantalla. Era el signo que su enfermera le había enseñado para decir TE QUIERO.

DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN, LOS PROTAGONISTAS DE UNA CENA DE NAVIDAD
José David Vázquez Bóveda

Me como el orgullo generacional y otorgo el honroso título de la nuestra a la actual, a todos los niños y niñas de este momento. Os conozco de oídas, pero muchas horas. Genéticamente exper- tos en “enredos sociales”, capaces de llenarnos de tótems aquellas salas de incertidumbres, tabú saber lo que pasa por vuestra cabecita. Responsables de sabernos sonrientes bajo una máscara, capaces de regalarnos por vuestro cumpleaños una acertada definición del comportamiento in- ducido por un miedo lógico y normal. Demasiado responsables, demasiado protagonistas y otra vez demasiado responsables. Héroes vacunados por héroes con padres y madres preocupados por recibir carbón. Cuidado no os aplaudan un día y al siguiente…

Y al día siguiente seréis la que queráis ser, alguno y alguna como vuestra mamá, que os dice que no quiere que seáis enfermeras, pero a mí me demuestran cada día lo feliz que se puede ser siéndolo.

Vuestras madres…¡llevan un mes y medio de intensas negociaciones con el polo norte y con oriente! Vuestros obsequios están garantizados. No os preocupéis por el gran apagón, vuestra mamá tiene una lámpara de aceite para que no haya miedo en vuestras noches ni en el resto de vuestros días.Colegio Enfermería Coruña Diseño Bóveda

Miedo que tamizaron nuestros padres madres siempre, los nuestros, los de todos, los que se comunicaban con el emoticono de aplaudir la cara, los disruptivos del “algo farías”. Los que nos untaban el pecho con ungüentos de eucalipto para alejar la tos y los malos espíritus. Una generación que calla mucho de lo que sabe, sufre más de lo que dice y nos dio (dan) más de lo que podían (pueden).

Podrían estar, nuestros abuelos y abuelas, viendo el mundo desde la atalaya de los años, con dos siglos de vivencias, pensando, creo yo: “y no aprenden…”. Tan parcos en necesitar como infinitos en el hueco que dejan. Generaciones marcadas por quintas.

"Y al día siguiente seréis la que queráis ser, alguno y alguna como vuestra mamá, que os dice que no quiere que seáis enfermeras, pero a mí me demuestran cada día lo feliz que se puede ser siéndolo"

Quinta generación. Nuestra generación. Nos compró con aplausos y apabullados por el reconocimiento repartimos heroicidades, nos calentamos los corazones con el frío de sus manos, no nos los merecíamos, no queríamos aceptarlos porque en el fondo, eran una deuda. Somos de quedarnos lo malo y repartir lo bueno, entropía con empatía. En medio de esta marejada con ra- chas de fuerte marejada, navegamos con el resto, en sentido antropológico, pero a mayores somos responsables del barco de los náufragos, de los que necesitan por unos días. Necesidad, cuando no puedes dar…. Mirar el parte meteorológico y modificar la orientación de las velas, reinventarnos.

Somos de inventarnos palabras, aquí os dejo las tres del último turno:

Priorrezar: Acto que surge de la acción por atender uno de los dos problemas que surgen en el mismo momento y que tienen la misma importancia, dejando el otro en manos de tus plegarias.

Bosézo: Reflejo inconsciente de apertura bucal, que acompaña a una conversación, en la que se plantean argumentos negacionistas.

Infeccenación: Brote infeccioso relacionado con la enfermedad del COVID 19, que afecta exclu- sivamente a trabajadores y trabajadores del sector sanitario, tras acudir a una reunión (de un número variable y no descrito) para ingerir alimentos*

*Durante la primera y segunda ola del coronavirus, intentaron definirse este tipo de brotes, relacionándolos con la estancia en salas de estar de personal en las plantas de hospitalización. Como medida preventiva se llegó a retirar de las mismas los utensilios de reposo (sillas). No pudiendo demostrarse la teoría, dichos brotes quedaron sin definir y las sillas volvieron a sus lugares de origen.


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