Publicado 5 agosto 2025. Fuente: Consejo General de Enfermería
En 2024 en España el 98% de las futuras madres tenían en sus planes amamantar, sin embargo, el 40% abandona antes de los seis meses. Coincidiendo con la Semana Mundial de la Lactancia Materna, las enfermeras especialistas en Obstetricia y Ginecología (matronas) recuerdan los riesgos de abandonar esta práctica al tomar como referencia consejos sin base científica.
La Semana Mundial de la Lactancia Materna está dedicada a reivindicar esta práctica como un derecho y recuerda la importancia de visibilizar, reivindicar y difundir el apoyo y la protección a la misma para reducir las desigualdades en materia de salud y en todo el mundo. Coincidiendo con esta conmemoración, las matronas recuerdan los riesgos de dar por válidos los bulos para tomar decisiones en salud y resuelven aquí las principales dudas sobre lactancia materna
Desinformación y bulos
La desinformación impacta de forma negativa en aquellas mujeres que tienen dudas sobre dar el pecho. “El consumo de información poco fiable o de fuentes no rigurosas que difunden información que no está basada en la evidencia científica puede poner en riesgo la salud de las madres y la del bebé. En este sentido, las matronas tratamos de aportar esta dosis de conocimiento clínico, para hacerles ver que la lactancia materna es una práctica con muchos beneficios, pero, sobre todo, para educarles en salud y hacerles comprender que sus decisiones deben estar basadas en el conocimiento que les transmite el profesional sanitario más cercano a ellas, en este caso, las matronas”, explica Montserrat Angulo, vocal matrona y vicetesorera del Consejo General de Enfermería (CGE).
La lactancia está rodeada de mitos y bulos, desde que la leche puede no ser alimento suficiente para el bebé o que el pecho puede perder firmeza en su práctica. La desinformación impacta de forma negativa en aquellas mujeres que tienen dudas y cuya única fuente de información son bulos sin evidencia clínica.
“La producción de leche en el cuerpo de la madre está constantemente adaptándose a las necesidades del bebé, según el momento del día, la estación del año o la edad del bebé. Incluso aún en determinadas circunstancias, como puede ser una enfermedad o un sobreesfuerzo. Es erróneo pensar que la leche materna no es alimento suficiente para el bebé, ya que esta siempre va a ser la que el bebé necesita. El cuerpo de la madre trabajará intensamente para producir leche de la más alta calidad, para ello usará todas las reservas adquiridas durante el embarazo, sin embargo, factores como la obesidad, el tabaquismo, el consumo de alcohol o una dieta pobre en nutrientes y ciertas condiciones metabólicas se asocian con menor probabilidad de iniciar y mantener la lactancia exclusiva, así como una menor duración de esta”, explica Lina Marcela Molano, enfermera especialista en Obstetricia y Ginecología (matrona) del Hospital Universitario de Getafe (Madrid).
La especialista también indica: "La evidencia disponible indica que los principales factores asociados con la pérdida de firmeza son el número de embarazos, la edad materna, el índice de masa corporal, el tamaño mamario previo y el tabaquismo, pero no la lactancia en sí misma. Estudios han demostrado que los cambios en la forma o firmeza de los senos es similar en mujeres que amamantaron y en las que no lo hicieron, y que la lactancia no es un factor de riesgo independiente para la firmeza mamaria. La firmeza del pecho depende de la elasticidad de las células de la piel."

