El CHUO innova para tratar pacientes con cáncer de riñón

"Es increíble", dice Jorge Fiter, primer ourensano en someterse a la crioblación, un método no invasivo

BLANCO, L. (10 de enero de 2022). El CHUO innova para tratar pacientes con cáncer de riñón. La Región. Recuperado de www.laregion.es

El CHUO realizó recientemente un innovador tratamiento en pacientes con cáncer de riñón. El ourensano Jorge Fiter, de 61 años, fue el primero en someterse a un procedimiento mínimamente invasivo que consiste en someter el tumor a muy bajas temperaturas, llamado crioablación tumoral. “El método me sonó raro al principio, pero acepté. Para el paciente es mucho más fácil porque no tienes una recuperación lenta”, explica Fiter.

La técnica solo requiere de una pequeña incisión en el pie por la que se accede con una sonda hasta llegar al interior del tumor. Una vez dentro, con gas Argón se reduce la temperatura a -80 grados para congelarlo y que desaparezca. “Es rápido y eficaz. Recientemente me hice un TAC y los resultados fueron buenos”, comenta Fiter. Su estancia se vio reducida a dos días, que con otra intervención se hubiesen alargado algo más.

Tres meses es el tiempo que tardaron en intervenir a Fiter desde que le detectaron el tumor en el riñón, una acción rápida para atajar el segundo cáncer que sufrió este ourensano. “Yo ya tuve cáncer de próstata y aproveché una consulta con el oncólogo para ver qué sucedía. A partir de ahí todo fue rapidísimo”, detalla Fiter.

La unidad de Radiología Intervencionista, formada por Manuel Trillo, José Manuel Fernández, Pablo Gómez y Amad Abu-Saboh, fue la encargada de llevar a cabo este proceso innovador por primera vez en el área sanitaria. Esta unidad cuenta en su cartera de servicio con diversos procedimientos innovadores, a los que se suma la crioablación tumoral. Además, recientemente la Sociedad Española de Radiología Vascular e Intervencionista convirtió al CHUO en un centro avalado por uno de sus programas.

Avances

Las intervenciones sanitarias han evolucionado considerablemente en los últimos años y esta técnica es un ejemplo de ello. “Antes, para tratarte de este tipo de cáncer tenías que perder el riñón. Es increíble lo que se ha conseguido”, aprecia este ourensano. Él es el primero de muchos pacientes que podrán tratarse de un tumor renal sin someterse a una gran intervención quirúrgica.

Un control rutinario que terminó con la detección de un tumor cancerígeno

Jorge Fiter acude desde hace un par de décadas al Hospital Clínico de Barcelona para someterse a controles rutinarios después de que le tuviesen que extirpar el bazo y sufriese una trombosis en el hígado a posteriori. En una de esas consultas, con las pruebas realizadas, le detectaron dos quistes en el riñón que había que estudiar.

A su llegada a Ourense, Fiter acudió a su cita con el oncólogo y le pidió una biopsia. La prueba, mediante la cual se obtuvo una parte de los tumores, permitió analizar y determinar que uno de ellos era maligno. “La radióloga de Barcelona ya me había advertido de que sospechaba de uno malo”, recuerda Fiter.

Tras la confirmación del cáncer renal, se pusieron en marcha para tratarlo y ahí surgió la posibilidad de someterse a una crioablación tumoral para congelar ese quiste.


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