Victoria contra el cáncer que surge sin mutaciones

Investigadores españoles demuestran cómo frenar tumores sanguíneos típicos de las personas mayores

Células con leucemia (izquierda) junto a un glóbulo rojo.

Células con leucemia (izquierda) junto a un glóbulo rojo. / Getty

 

Del mismo modo que no puede haber un caso de asesinato sin cadáver, los científicos han pensado durante décadas que no puede haber cáncer sin mutaciones. Son estos defectos genéticos acumulados en las células durante años los que acaban desatando la aparición de un tumor. En parte por eso el cáncer es una enfermedad íntimamente ligada al envejecimiento. Ahora, un nuevo estudio dirigido por investigadores españoles demuestra que también este dogma tiene excepciones: existe el cáncer sin mutaciones.

El trabajo se centra en un proceso biológico fundamental: la estabilidad de las proteínas. Las proteínas son los productos de los genes y regulan la inmensa mayoría de los procesos que nos mantienen vivos. Dentro de nuestro organismo hay un sofisticado sistema que se encarga de producir las que son necesarias, destruir las que ya no son útiles y limpiar aquellas que están dañadas y podrían causar problemas de salud. Con la edad, el sistema empieza a fallar y se pierde el equilibrio entre proteínas buenas y malas. “Ese desequilibrio es uno de los marcadores más claros del envejecimiento que conocemos”, explica Carlos López Otín, investigador de la Universidad de Oviedo y autor principal del nuevo estudio. Hace unos años, su equipo se propuso investigar si ese mismo proceso también podría desatar el cáncer.

En un trabajo publicado hoy en Nature Medicine los investigadores han conseguido identificar una proteína que resulta fundamental para la aparición de un gran grupo de tumores sanguíneos conocidos como síndromes mieloproliferativos. Se trata de enfermedades relativamente comunes en personas mayores y en España hay unos cinco nuevos casos anuales por 100.000 habitantes. La falta de la proteína en cuestión, llamada AIRAPL, hace que se descontrole el sistema que regula el crecimiento de las células. Sin esa proteína comienza la proliferación de células sanguíneas defectuosas que dan lugar a un tumor sanguíneo.

Ahora vemos por primera vez que puede haber tumores sin mutaciones, que aparecen solo debido a fallos de la estabilidad de las proteínas”

Los investigadores han demostrado este mecanismo en ratones y han comprobado que lo mismo sucede en la sangre de unas 100 personas que sufren este tipo de tumores. El estudio detalla cómo la falta de esta proteína hace que el receptor del factor de crecimiento IGF-1 esté anormalmente activo, lo que desata el crecimiento de las células tumorales. El IGF-1 es un viejo conocido de cualquier investigador sobre el envejecimiento y los niveles bajos se han asociado a una mayor longevidad tanto en humanos como en animales. En su estudio, los investigadores también demuestran que se pueden revertir estos tumores en los ratones usando inhibidores del receptor de IGF-1, un tipo de fármacos ya aprobados para tratar otros tipos de cáncer, explica López-Otín.

“Durante seis años dedicamos miles de horas al estudio de qué mutaciones causan cáncer y hemos encontrado que en las leucemias hay más de 2.000 mutaciones en cada paciente”, detalla López-Otín. “Ahora vemos por primera vez que puede haber tumores sin mutaciones, que aparecen solo debido a fallos de la estabilidad de las proteínas”, resalta. Este proceso parece explicar algunos muchos casos de cánceres sanguíneos, dice, y posiblemente esté presente también en tumores sólidos, por ejemplo, de hígado. “Sin duda es necesario seguir investigando con este nuevo posible tratamiento para evaluar si hay pacientes que puedan beneficiarse de él”, concluye.

Beba café y su salud se lo agradecerá


 

Su consumo moderado reduciría el riesgo de muerte por infarto

También protegería contra la diabetes o el parkinson

Una segunda o incluso una tercera taza de café al día pueden ayudarle no sólo a sobrellevar su cansancio durante el día, sino a mucho más. Así lo refleja un estudio realizado por investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard que publica hoy la revista Circulation, y que señala que el consumo de esta bebida, siempre que sea moderado, podría protegernos contra varias enfermedades.

La investigación sostiene que tomar como máximo cinco tazas de café al día [justamente la cantidad fijada por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria] reduciría el riesgo de morir por enfermedad cardiovascular, diabetes, algunas enfermedades neurológicas o, incluso, por suicidio. Los datos se han obtenido del seguimiento durante unos 30 años de más de 200.000 hombres y mujeres de los que se estudiaron sus hábitos de vida y su consumo de café diario, un tiempo suficiente para sacar importantes conclusiones respecto a esta bebida.

La más importante de todas es que una taza de café reduce el riesgo de morir por una enfermedad cardiovascular como el infarto, algo que, en realidad, no es nuevo, ya que estudios previos ya habían sostenido que tres o cuatro tazas de esta bebida reducían la prevalencia en las venas de calcio coronario, lo que influiría en el buen estado de los vasos sanguíneos, y por tanto, alejaría el riesgo de esta complicación. También se han estudiando los beneficios anti obesidad del café, y se ha observado que esta bebida lucharía contra la aparición de grasa visceral.

En opinión de Vicente Arrarte, vocal de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología, este estudio "es un nuevo apoyo hacia lo que ya se estaba viendo y que vendría a apoyar la teoría de que el café no es tan malo como se creía". Para este cardiólogo, que apunta, no obstante, que, a su juicio, "los beneficios del café todavía no están fuertemente demostrados", éstos tendrían su justificación, sobre todo a nivel cardíaco, en base a que "el café es un antioxidante muy potente", y por tanto, "podría tener cierta protección a una dosis normal".

También en el descafeinado

Aunque los beneficios a nivel cardiovascular de una de las bebidas más consumidas del mundo ya se habían documentado, todavía existen aspectos que no estaban totalmente claros y sobre los que este estudio aporta nuevos datos. Por ejemplo, la publicación de Circulation señala que los efectos positivos del café se dan tanto en el descafeinado como en el que tiene sí cafeína. Según los autores del estudio, "esto sugiere que hay otros componentes en el café además de la cafeína que podrían desempeñar un papel beneficioso", aunque haría falta investigar más para clarificar este punto.

Igualmente, el trabajo ha servido para evidenciar otra curiosa asociación: quienes más café beben son más propensos a fumar y a beber alcohol. En opinión de Arrarte, es quizás este vínculo con el tabaco el responsable de "esa leyenda negra" del café que hacía que muchos clínicos se resistieran a recomendar este estimulante. Pero ahora, esta investigación despejaría esta incógnita, ya que para cerciorarse de que los beneficios también se cumplían en los no fumadores, se repitió el análisis con estas personas, y vieron que los efectos protectores del café eran incluso más evidentes en este grupo.

Beneficios contra el párkinson y la diabetes

Los resultados también han arrojado un impacto positivo del café en las muertes provocadas por otra importante enfermedad: la diabetes tipo 2. Según los autores, habría varios mecanismos biológicos que podrían explicar esto: "El ácido clorogénico, quinídeo, los lignanos, la trigonelina y el magnseio presentes en el café reducen la resistencia a la insulina y a la inflamación sistemática", escriben. "Al fin y al cabo, la diabetes es una enfermedad cardiovascular", apunta Arrarte, por lo que, podría ocurrir que el café también protegiera contra ella.

El párkinson, según sostiene el estudio, es también es una enfermedad que se beneficiaría de una ingesta moderada de café, ya que su consumo atenuaría la pérdida de dopamina, un neurotransmisor que ayuda a controlar los movimientos musculares y cuyo déficit es clave en esta enfermedad. Finalmente, y aunque quizás esta sea la más difícil de sostener de todas, se ha observado una asociación inversa entre tomar café y el riesgo de suicidio, lo que indicaría que el consumo de esta bebida podría, además de los anteriores, tener efectos antidepresivos.

En definitiva, nuevas evidencias científicas que van derribando mitos sobre una bebida que cuenta con tantísimos amantes en todo el mundo y que, siempre que se consuma moderadamente, puede ofrecer importantes beneficios para la salud a varios niveles.

Cómo afecta el cambio de hora a nuestro organismo

Los psicólogos coinciden en las consecuencias más comunes, como la alteración del sueño o el ánimo, y alertan sobre «la situación especial» de la gente con patología depresiva

Fuente:ABC

 

Cada vez que aparece un cambio, aumentan los mitos sobre su posible incidencia en nuestra manera de afrontarlo. Dos veces al año, a las dos de la madrugada, le toca el turno a la hora, que se atrasa o se adelanta sesenta minutos. Se modifica nuestra rutina como medida de ahorro energético, y este parece ser uno de los únicos puntos en los que todos coinciden.

La madrugada del sábado al domingo debemos adelantar una hora nuestros relojes pero, ¿y luego qué? Trastornos en el sueño, decaimiento del ánimo, aumento de los infartos, insomnio... ¿Son estas secuelas ciertas? ¿Cómo nos afecta realmente dormir una hora más?

A pesar de que los expertos difieren, sobre todo en matices, en la mayoría de las contraindicaciones derivadas de esta modificación, no sucede lo mismo con los beneficios. Además del citado ahorro energético, que repercute entre otras cosas en el bolsillo de los ciudadanos y por tanto resulta positivo, poco rendimiento cosecha el cuerpo humano del cambio de hora según los especialistas.

«Son los niños, que tienen más tiempo libre del que disfrutar, o los adolescentes, que aprovechan que el día es más largo para salir y llegar más tarde o dormir más, los que lo disfrutan», sostiene Nuria Ruiz Gómez, psicóloga de Sanitas. Tampoco los jubilados suelen tener problemas para adaptarse al nuevo horario porque, según la experta, «no tienen uno estable» al que atenerse, es más flexible. Sin embargo, «la gente de mediana edad, desde los 25 a los 55 años, sí se ve afectada. La jornada laboral, los hijos y, en general, su rutina, se ve modificada y les cuesta habituarse», asegura.

Más cansancio, confusión y menos tiempo para realizar las actividades cotidianas hacen que las personas acometan sus tareas con menos energía de lo normal. «Obviamente todo depende de la persona, cada una es un mundo, y del organismo», comenta Ruiz.

Aunque a grandes rasgos Valentín Martínez-Otero, Doctor en Psicología, coincide con Nuria Ruiz, afirma que «la disminución de horas de luz y la bajada de las temperaturas suelen traducirse en una inhibición (alteración de las actividades) y por consiguiente una mayor propensión a estar en casa, limitando tanto las relaciones físicas como las sociales».

Para Martínez-Otero no debería tener impacto más allá de que pueden verse trastocadas ciertas actividades al aire libre, ya que la gente podría mostrarse reacia a salir de casa «por el frío». Sí alerta, en cambio, de las consecuencias a la hora de conducir u otras ocupaciones que requieran de control. «Deben extremar las precauciones porque la somnolencia limita la capacidad de reacción, y eso puede ser peligroso cuando se está al volante».

Los deprimidos, los más vulnerables

Para el experto, los más vulnerables son las personas con patología depresiva. «Se puede agravar su situación y precisan un especial cuidado porque aumenta la melatonina, que es la responsable del letargo en animales, y a nuestra especie le provoca fatiga, decaimiento y falta de energía». Para Martínez-Otero, la depresión no es ninguna tontería, por lo que recomienda poner su situación en «conocimiento de un especialista», no de cara al domingo, sino a lo largo de toda la semana.

Ambos especialistas coinciden en el tiempo de adaptación: tres días o, a lo sumo, una semana. «Es como el jet lag», sostiene Nuria Ruiz.  

Usamos cookies

Este portal web únicamente utiliza cookies propias con finalidad técnica, no recaba ni cede datos de carácter personal de los usuarios sin su consentimiento. Sin embargo, contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas a las de OCE OURENSE que usted podrá decidir si acepta o no cuando acceda a ellos.