29 diciembre de 2025. El cuidado enfermero es una intervención profesional basada en conocimiento científico, juicio clínico y valores éticos, orientada a proteger, mantener o recuperar la salud y a acompañar procesos de vida, enfermedad y final de vida. Implica valorar, planificar, implementar y evaluar cuidados de forma segura y personalizada, en coordinación con el equipo sanitario y la persona atendida.
El Colegio de Enfermería de Ourense impulsa una práctica enfermera autónoma, competente y ética, alineada con los marcos de referencia internacionales (OMS, CIE/ICN) y con la normativa profesional vigente.
Qué entendemos por cuidado enfermero
Según el Ministerio de Sanidad, el cuidado enfermero se define con el término “estar con el paciente”; donde el profesional acompaña a la persona en sus experiencias de salud. Partiendo de esta concepción, e incluso como complemento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aporta una dimensión holística (biológica, psicológica, social, cultural y espiritual), para concluir que el cuidado enfermero es el resultado de la relación interpersonal terapéutica, el proceso de acompañar al paciente en sus experiencias de salud, involucrando tanto al profesional como al paciente en la colaboración y la toma de decisiones.
Susan Kérouac define la gestión del cuidado enfermero como "un proceso heurístico, dirigido a movilizar los recursos humanos y los del entorno con la intención de mantener y favorecer el cuidado de la persona que, en interacción con su entorno, vive experiencias de salud" .
El cuidado enfermero se basa en un enfoque científico, ético y humanista, guiado por el Proceso de Atención de Enfermería (PAE), que incluye valoración, diagnóstico, planificación, ejecución y evaluación. Este cuidado abarca la promoción de la salud, la prevención, la recuperación, la rehabilitación y los cuidados paliativos
En la práctica cotidiana, este concepto se traduce en un proceso sistemático que comienza con una valoración completa y continúa con el diagnóstico enfermero, la planificación y la intervención. La enfermera no actúa de forma aislada: integra las preferencias de la persona, su entorno y su contexto vital en cada decisión. Esa mirada individualizada permite que el cuidado no sea un protocolo, sino una estrategia personalizada y flexible, que debe mantenerse coherente a lo largo de todo el itinerario asistencial. La continuidad —entre el ámbito comunitario, hospitalario y sociosanitario— es parte inseparable de esa responsabilidad.
Principios que sustentan el cuidado
American Nurses Association (ANA) define la enfermería como la protección, el fomento y la optimización del estado de salud y las capacidades del individuo, la prevención de la enfermedad y las lesiones, el alivio del sufrimiento a través del diagnóstico y el tratamiento de las respuestas humanas, y la defensa de la asistencia a los individuos, las familias, las comunidades y las poblaciones. En ese sentido, la práctica enfermera se apoya en principios reconocidos por organismos como la OMS, el CIE y el Ministerio de Sanidad, que garantizan calidad, seguridad y coherencia ética:
- Evidencia científica y conocimiento actualizado. Guías clínicas, estándares internacionales y resultados de investigación informan las decisiones del día a día.
- Seguridad del paciente. Vigilancia clínica, detección precoz de deterioro, prevención de eventos adversos y uso seguro del medicamento.
- Ética del cuidado. Respeto a la dignidad, autonomía, beneficencia, no maleficencia, justicia y confidencialidad. Fundamentos recogidos en el Código Deontológico del CIE.
- Responsabilidad profesional. Competencia, registro de la actividad, medición de resultados e implicación activa en la mejora continua.
Cuidado enfermero humanizado
La humanización no es un complemento: es el núcleo del cuidado. La práctica enfermera se sostiene en una relación terapéutica basada en:
- Dignidad y trato respetuoso.
- Comunicación clara, empática y veraz.
- Decisión compartida y participación real de la persona y su familia.
- Alivio del sufrimiento: control de síntomas, acompañamiento emocional y soporte en situaciones de vulnerabilidad.
- Entornos de cuidado seguros, accesibles y adaptados a las necesidades.
Estas dimensiones coinciden con marcos como el Quality of Care Framework de la OMS.
El compromiso del COE Ourense
El COE Ourense promueve, protege y desarrolla el cuidado enfermero a través de políticas, servicios y recursos orientados a la práctica clínica segura y autónoma:
- Formación continuada centrada en la práctica, la seguridad del paciente y las competencias
- Recursos para la prescripción enfermera y la toma de decisiones basadas en evidencia (es el caso de la plataforma eCuidados Prescripción).
- Asesoría jurídica y protección profesional para un ejercicio seguro.
- Impulso a la investigación, a la calidad asistencial y a la innovación en cuidados a través del servicio de asesoría estadística.
- Implementación de la Comisión de Investigación y la Comisión de ética y deontología del Colegio de Enfermería para favorecer el debate y análisis de la evidencia científica desde una perspectiva humanista.
Elobjetivo es claro: una práctica enfermera excelente, ética y humanizada, que genere valor real para las personas, la comunidad y el sistema de salud. La enfermería no solo cuida; transforma resultados de salud y experiencias de vida.

