Ourense, 29 julio 2025. ¿Sabías que las altas temperaturas del verano pueden poner en riesgo tu salud? Las olas de calor no solo son incómodas, sino que también pueden desencadenar serios problemas de salud si no tomamos las precauciones adecuadas. Es fundamental prevenir situaciones de riesgo, detectar los golpes de calor y actuar rápidamente para protegernos.
En el Colegio de Enfermería de Ourense, queremos ayudarte a mantenerte saludable y seguro durante la temporada de calor. Aunque todos podemos sufrir los efectos del calor, los bebés, niños pequeños, mujeres embarazadas, personas mayores y aquellos con enfermedades crónicas son especialmente vulnerables. Repasamos consejos y recomendaciones para disfrutar del verano evitando riesgos asociados a las altas temperaturas.
¿Quiénes son los más vulnerables al calor extremo?
No todos sufrimos el calor de la misma forma. Hay grupos que deben extremar las precauciones porque su organismo tiene menos capacidad para autorregular la temperatura.
Bebés y niños pequeños
Su sistema de regulación térmica todavía no está del todo desarrollado. No pueden pedir agua ni decir que tienen calor, así que hay que estar muy atentos.
Personas mayores
Con la edad, disminuye la percepción del calor y la sensación de sed. Además, suelen tomar medicación que puede agravar los efectos del calor.
Embarazadas y personas con enfermedades crónicas
Problemas cardíacos, respiratorios, renales o mentales aumentan la vulnerabilidad. También deben tener especial cuidado las personas que viven solas.
¿Qué es un golpe de calor y cómo se manifiesta?
El golpe de calor es una emergencia médica grave. Ocurre cuando el cuerpo se recalienta rápidamente y pierde su capacidad de enfriarse. Puede ser mortal si no se actúa a tiempo.
Principales síntomas del golpe de calor
- Temperatura corporal superior a 40 °C
- Piel caliente, seca y enrojecida
- Náuseas, vómitos o diarrea
- Confusión, mareo o pérdida de conciencia
- Respiración acelerada y pulso débil
- Convulsiones

Consecuencias si no se actúa a tiempo
Sin atención inmediata, el golpe de calor puede provocar daño cerebral, fallo multiorgánico e incluso la muerte. Por eso es vital reconocer los síntomas y actuar rápido.
Cómo prevenir los efectos del calor
Hidratación constante y adecuada
Bebe agua con frecuencia, aunque no tengas sed. Evita el alcohol, los refrescos azucarados y las bebidas con cafeína. Un truco: lleva siempre una botella contigo.
Alimentación ligera y refrescante
Elige platos fríos y ricos en agua: frutas, verduras, gazpacho, ensaladas o batidos. Olvídate de los guisos pesados, fritos y comidas copiosas.
Vestimenta y protección solar
Opta por ropa ligera, holgada y de colores claros. Usa sombrero o gorra, gafas de sol y protector solar de amplio espectro. Busca siempre la sombra.
Mantener espacios frescos y ventilados
Durante las horas más calurosas (12:00–18:00), baja persianas, cierra ventanas y evita que entre el sol directo. Por la noche, ventila para refrescar la casa.
Evitar la actividad física intensa
Haz ejercicio temprano por la mañana o al atardecer. Si puedes, reduce esfuerzos físicos durante los picos de calor. El descanso también es salud.
Cuidado con los vehículos cerrados
Nunca, bajo ninguna circunstancia, dejes a una persona (especialmente niños o mayores) en un coche cerrado. En minutos, la temperatura interior puede ser letal.
Conservación correcta de medicamentos
Muchos fármacos pierden eficacia si se exponen al calor. Guárdalos en lugares frescos y consulta siempre las indicaciones del envase o a tu profesional de salud.
Qué hacer ante un golpe de calor
Primeros auxilios básicos
- Lleva a la persona a un lugar fresco y ventilado.
- Si está consciente, colócala semisentada y dale agua a sorbos.
- Quita la ropa innecesaria y aplica paños fríos o un ventilador.
- Si pierde el conocimiento, túmbala con las piernas elevadas.
- Controla su temperatura y estado de conciencia constantemente.
Cuándo acudir al 112
El golpe de calor puede evolucionar muy rápido. No esperes. Llama inmediatamente si:
- No recupera el conocimiento
- Tiene convulsiones
- Vomita sin parar
- No mejora en 30 minutos
Recomendaciones específicas para grupos de riesgo
Consejos para cuidadores y familiares
- Observa cambios de comportamiento o estado físico
- Recuerda ofrecer agua con frecuencia
- Ayuda a mantener la casa ventilada y fresca
- Evita salidas en horas de máximo calor
- Asegúrate de que la persona descansa y no se sobreesfuerza

¿Cómo afecta el calor a quienes toman medicación?
Algunos medicamentos (diuréticos, antihipertensivos, antidepresivos, ansiolíticos, antipsicóticos o para el Parkinson) alteran la capacidad del cuerpo para regular el calor. Además, pueden causar deshidratación o pérdida de sales.
Habla con tu profesional de enfermería o medicina si tienes dudas. Nunca ajustes la medicación por tu cuenta.
La importancia de consultar a tu enfermera
Ante cualquier duda, síntoma leve o situación de riesgo, acude a tu profesional de enfermería. Son expertos en salud comunitaria, prevención y cuidado. Nadie mejor para ayudarte a tomar decisiones seguras en verano. Recuerda: #PreguntaATuEnfermera
Bebe agua, protégete del sol, evita esfuerzos innecesarios y no dudes en pedir ayuda si algo no va bien. Porque el calor no avisa. Pero tú sí puedes estar preparado.

