Ourense, 18 diciembre de 2025. La ética no es un complemento en la práctica enfermera, sino una dimensión transversal que atraviesa cada decisión asistencial, cada gesto y cada palabra. Con la reciente creación de la Comisión de Ética del Colegio Oficial de Enfermería de Ourense, el COE refuerza su compromiso con el acompañamiento profesional, la formación y el apoyo a las colegiadas ante los dilemas éticos, deontológicos y legales del día a día.
Hablamos con Jesús Rodriguez Dorrío, enfermero y vocal de esta nueva comisión, sobre cómo la ética se construye desde la práctica, por qué necesita formación y qué papel jugará este órgano en el respaldo a la enfermería ourensana.
¿Cómo te acercaste a la ética desde tu experiencia como enfermero?
Es el resultado entre mi formación académica y mi práctica profesional. Esta asociación me ha permitido analizar dilemas desde múltiples perspectivas, aunque enfatizando el punto de vista enfermera.
¿Qué te llevó a considerar la ética como un eje central en la práctica enfermera?
La ética, simplemente, está presente en cada acción que hacemos. No es algo que aplicamos de vez en cuando, sino el motor de nuestra labor diaria: desde la manera más básica en que nos comunicamos y tratamos al paciente y su familia, pasando por las decisiones clave que tomamos sobre su bienestar y su salud, hasta cómo decidimos crecer y desarrollar nuestra propia carrera. No hay un acto de enfermería que no esté teñido por un componente ético.
¿Qué puedes contarnos de tu proyecto de máster sobre gestión y cuidados? ¿Esta experiencia te hizo mirar la profesión desde una dimensión ética?
Mi proyecto de máster sobre gestión y cuidados se centró en un tema sensible y casi desconocido al menos a nivel práctico: cómo comunicamos las malas noticias. Investigamos cómo el personal de enfermería estaba preparado para eso, si los médicos nos informaban antes qué iban a decir a la familia (para que todos fuésemos coherentes con la información ) y, si sabíamos cómo reaccionar y qué hacer, no solo en ese momento difícil, sino también en las horas siguientes, cuando a la familia le nacen las dudas. Analizar todo esto desde el lado ético me hizo ver que la forma en que damos apoyo y la manera en que hablamos es una parte primordial de nuestro trabajo.
¿Hubo algún momento o experiencia que te hizo ver que la ética no era un tema accesorio, sino estructural?
Si lo miramos desde el lado práctico, entendí que la ética no es un extra porque forma parte de cada decisión que tomamos. Todo empieza por la regla básica el famoso “Primum non nocere”, y de ahí vienen otros valores como el de la justicia. Al final, a todos los que trabajamos aquí se nos presenta alguna duda o dilema moral en el día a día. Lo crucial es que una misma situación se puede resolver de varias maneras, y todas ellas pueden ser totalmente éticas, lo que demuestra que es un tema central y no una lista de reglas cerradas.
¿Crees que la ética se ejerce de forma intuitiva o requiere formación específica?
La ética tiene una mezcla de las dos cosas, pero necesita formación. Es verdad que todos tenemos una intuición sobre lo que está bien y lo que está mal, y eso nos ayuda en el día a día. Además es un tema que está muy de moda y es demandado ahora mismo en muchos sectores.
La realidad es que, en los últimos tiempos, ha crecido muchísimo la necesidad de dar formaciones porque a muchos profesionales les falta tener claros ciertos valores para poder decidir. Hace poco, en el congreso nacional de Teruel, se destacó que la formación es clave para que los profesionales puedan tomar decisiones con tranquilidad, sin que les cause un conflicto interno, como por ejemplo, en temas tan dificiles como la eutanasia o el aborto (que son los que siempre salen en medios), pero hay muchísimos otros dilemas que enfrentamos a diario y que requieren saber algo más que solo la buena intención. La formación nos da las herramientas y el lenguaje para afrontar esos dilemas de forma sólida.
Cuando miras la práctica asistencial desde la ética, ¿qué dilemas aparecen de forma más recurrente en los equipos?
El mayor problema que veo y que puede causar dilemas éticos es cómo y qué decimos en la comunicación. Debe realizarse de una manera coordinada, adaptar el mensaje a quién deba recibirlo pues si el mensaje llega mal, eso generará conflicto con el paciente o la familia.
¿Qué señales te indican que un conflicto no es técnico ni operativo, sino ético?
Si para solucionarlo tienes que debatir qué está bien o mal en lugar de solo seguir una norma, probablemente sea ético.Te das cuenta porque aparecen muchas dudas o cuando dos valores importantes chocan, por ejemplo, lo que el paciente quiere contra lo que creemos que es mejor para él.
¿Qué necesidades pretende cubrir la Comisión de Ética del COE Ourense?
La Comisión de Ética del COE Ourense pretende, sobre todo, cubrir el vacío de la formación, proporcionando herramientas a los profesionales para enfrentar los dilemas. También quiere ser un punto de apoyo donde el personal pueda consultar y pedir ayuda cuando se encuentre con esos dilemas éticos, deontológicos y legales del día a día. En resumen, su objetivo es guiar y respaldar a los colegiados.
¿Cómo se aborda desde la comisión ética el acompañamiento ético a las colegiadas: prevención, asesoramiento, mediación…?
La Comisión maneja el acompañamiento de las colegiadas desde varios puntos. Por un lado, hará prevención mediante formación. Por otro lado, ofrecerá asesoramiento directo cuando nazca alguna duda del tipo ético, deontológico y legal. Su función es orientar y garantizar que las decisiones se tomen siempre con la máxima solidez ética y profesional.
¿Qué factores crees que facilitan o dificultan que los equipos hablen abiertamente de dilemas éticos?
Los facilita la cultura de equipo abierta y la formación que da confianza. Lo dificultan la falta de formación, el miedo a ser juzgados por los compañeros o superiores y la presión asistencial que impide tomarse el tiempo para el debate.

