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COBAS, M. (11 de enero de 2021). Así ha conseguido Ourense ser la provincia con mayor volumen de población vacunada de España. La Voz de Galicia. Recuperado de www.lavozdegalicia.es 

Cerca de 9.000 personas han recibido ya la primera dosis de Pfizer

Alrededor de 9.000 ourensanos han recibido ya la primera dosis de la vacuna del coronavirus Pfizer. Son los 5.500 usuarios y 3.500 trabajadores de las más de 140 residencias para mayores y personas con discapacidad que hay en la provincia. Ahora los equipos del plan de vacunación del área sanitaria de Ourense, Verín y Valdeorras afrontan una semana puente en la que están pinchando a los usuarios y miembros del personal que no pudieron recibir la dosis cuando visitaron sus centros, porque tenían una infección activa o estaban hospitalizados. El objetivo es que esta misma semana se remate, para a partir de la próxima iniciar la administración de la segunda dosis.

Eso supone que a día de hoy, en la provincia de Ourense se han puesto más del 95 % de las dosis que estaba previsto administrar en el inicio de la campaña. Es el área sanitaria con el mayor número de vacunas para poner y con mayor territorio por cubrir. «Temos o 11 % da poboación de Galicia; e o 25 % das persoas que viven en residencias», explica el gerente del área sanitaria, Félix Rubial. Y en apenas dos semanas se ha logrado. ¿Cómo? Pues gracias a los equipos de vacunación, once en total, integrados por dos enfermeros de Atención Primaria cada uno (y un compañero más de apoyo). Todos ellos con amplia experiencia en vacunación y, además, con un sistema ensayado previamente. Cuando llegaron las vacunas, en el área sanitaria estaban organizados (y formados) los equipos. No era una experiencia piloto. Esa se hizo un par de meses atrás. En la campaña de vacunación de la gripe, dos enfermeros visitaron todas las residencias para administrar la dosis a los mayores.

"Cuando llegaron las vacunas, en el área sanitaria estaban organizados (y formados) los equipos"

Norberto Camino y Belén González hicieron más de 4.000 kilómetros, recorriendo la provincia de norte a sur y de este a oeste para vacunar a los mayores. Con ese programa se consiguieron unas altas tasas de vacunación y no se sobrecargó el trabajo en Atención Primaria. Además, los profesionales conocieron más de cerca las residencias, así que en esta ocasión cuando vuelven, «xa sabemos cal é o mellor lugar para vacinar, como organizar o traballo, os circuítos que hai... Axuda un pouco máis», explica Camino.

Aquel proyecto piloto de Ourense con la gripe se trasladó a toda las áreas sanitarias de Galicia esta vez. «Isto non foi improvisado; contou a preparación e dispoñer de profesionais motivados e preparados», explica Álvaro Carrera, presidente de la Asociación Galega de Enfermería Familiar e Comunitaria y miembro del equipo de vacunación. No como sucede en otros puntos de España, como Madrid, donde ahora están pidiendo enfermeros voluntarios tras firmar un contrato con Cruz Roja para labores de apoyo en la campaña. Aquí estaba diseñada la estrategia desde antes de que llegasen las vacunas y se ha notado en los resultados. En la provincia de Ourense se ha vacunado al doble de personas que en Extremadura (con una población que supera el millón de personas); y durante los primeros días de este 2021 se le administró la primera dosis a más gente en Ourense que en toda la Comunidad de Madrid (que ahora está en algo más de 14.000 vacunados).

Viendo los datos de vacunación que publica el Gobierno con la información que le envían las comunidades autónomas, Ourense se perfila como la provincia con mayor porcentaje de población vacunada. La tasa es de 2.925 por cada 100.000 habitantes (extrapolando los datos a los 307.651 del censo provincial); superando ampliamente las cifras de cualquier otra provincia. En Asturias, que va líder, hay más personas vacunadas (21.000), pero el porcentaje sobre el total de la población es menor (con más de un millón de vecinos). Y así con el resto de provincias españolas.

Para que todo funcionase en los equipos de vacunación, también hubo que ajustar el trabajo en los centros de salud en los que trabajan los enfermeros que ahora están liberados de sus rutinas diarias. «Os compañeiros quedaron cubríndonos nos centros de saúde; teñen máis mérito que nós, que imos en liña de vangarda vacinando nas residencias», señala Carrera. Y ahonda: «Hai que destacar o reforzo dos compañeiros, lidiando con toda esta terceira onda e mantendo a atención domiciliaria aos maiores ou aos crónicos. Porque o traballo non se para pola vacinación, que é prioritaria, pero non podemos deixar o resto de lado».

La próxima semana, la segunda dosis

Todavía no están los calendarios marcados, pero la idea inicial es seguir una programación espejo de la primera dosis, para mantener la misma secuencia. De esta forma, la vivienda comunitaria San Marcos de Ourense será la primera en la lista de los enfermeros. «A previsión é non adiantarse e tampouco retrasarse», explica Álvaro Carrera. Recuerda en ese sentido que la Agencia Europea del Medicamento señaló que pueden pasar hasta seis semanas entre la primera dosis y la segunda. En el área sanitaria de Ourense no quieren apurar los plazos, porque como señala Carrera «dose posta, dose válida» y así más cerca estarán los mayores —que son la población diana en esta primera fase— de estar inmunizados. Una vez recibido el segundo pinchazo, tienen que pasar entre 7 y 14 días para que el paciente esté inmunizado. «De momento o único que cambia é que as secuelas ou a gravidade pode ser menor, pero a distancia social e a máscara hai que mantelas», incide el presidente de la Asociación Galega de Enfermería Familiar e Comunitaria.

Insiste el profesional en las bondades de inmunizarse. Dice que la tasa de rechazo es similar a la de otro tipo de vacunas. «Hai outras que dan máis reaccións e non se cuestionan, como a do meningococo nos nenos», señala. Y explica: «pode dar dor no pinchazo, febre ou cansazo».